
Rondando la ciudad
buscando buzones rojos,
faroles y arrabales,
tratando de encontrar
esa tristeza de tango,
buscas pedacitos
de folclore
en las plazas y el en subte.
Titiretera solitaria
acaso no te das cuenta
que esa tristeza
la llevas a cuestas
y que el folclore
lo llevas en la sangre
pero mas que nada
y mas que todo
transportas esa luz
que ilumina
a quienes te rodean.