
Con el corazón latiendo embriagado
pero con la mente sobria y confundida,
con la tibia pesadumbre de no saber
y el pensamiento enviciado,
sin saber realmente a donde voy a caer
ni que será de este amor malogrado,
solo quisiera conocer a la sinrazón
que maneja despiadadamente mi destino,
que logra convertir un tal vez
en un maldito sin sentido.