
Es difícil hacer de cuenta
que ya no te necesito
que ya no te extraño,
ya no te voy a buscar,
ya no te voy a nombrar,
tu fantasma
ya no pasa por acá.
El jardín sigue floreciendo
y mi interior está tibio.
Es difícil pretender
que no te veo
que no se donde encontrarte.
Ya no me busques,
ya no me nombres,
mi alma
esta muy triste
y mi esperanza
totalmente empastillada.
Quiero huir lejos,
lejos de mi,
ser testigo
de mi propia metamorfosis
y dejar de camuflar
el vacío.
Ya no te llegan flores.
Qué es lo que sentís?
Ya no te llegan flores.
Que ves en el espejo?
Reflejos de posibilidades
pero ninguna certeza,
esto es le que pasa
cuando la niña juega
con flores y espinas,
encerrada en su pequeño castillo
pretendiendo no ver,
pretendiendo sentir.